Poco a poco levanto mi pálido corazón
Del ahogo de su asfixia
Lo levanto para pedirle que por favor
Vuelva a bailar su danza
Le exijo su audacia y su fuerza
Me dice que quiere descansar de su muerte
Que ya no lo deja ser
Por que su triste música ya lo tenía sin aliento
Por que su herida aun no sana
De la lucha contra sus cadenas
Me pregunta por su acompañante
Su risueña semejante
Por su latido honesto
Por su amor a lo insurrecto
Me reclama por mi estupidez
Por mi falta de entendimiento
Me agrede me violenta
Con sus últimas fuerzas
Le reprocho su obediencia
Sus anhelos de pertenencia
le menciono su egoísmo
Y su piel de ser soberbio
Y así día tras día
Recordamos nuestra gresca
Enfrentamos nuestras diferencias
En el conflicto permanente
Ya con el tiempo cicatrizante
A veces nos volvemos a reír
A enfrentar nuestros miedos
A conspirar contra el olvido
A envenenar la jerarquía
Nos volvemos un fluir
Un sincero golpe al hielo
A poner en manifiesto
Lo horrendo del cemento
Por las noches nos abrazamos
Creamos y soñamos
Superamos el vacío de la indiferencia
Encaramos la miseria
Hoy en día
Me recuerda
Que su herida no fue eterna
Me recuerda su porfía
Y su necia ansia hacia lo quieto.
Aprendemos a sentir que la flama del amor
Más que la fidelidad
Es cariño a la verdad
Del otro en su necesidad
Es aprecio al corazón
Y a su sed de interacción
Traicionamos al horror
Del amor y su control
Al cliché de la posesión
Y a su formalización
Hoy yo y mi corazón
Recordamos a aquella bella
Que nos enseño que la muerte oscura
Es el paso hacia lo desconocido
Hoy la amamos sin dolor
Desde la distancia y el silencio
Por su entrega a la pasión
Y a su horizontal entendimiento
Así la bella es un recuerdo
Un almíbar casi muerto
Es memoria del afecto
Es un viaje a lo perfecto
Ya la bella nos saluda
En su imagen sonriente
Es remembranza testaruda
Del amor independiente
Después de un tiempo la bella
Nos habla de su nueva vida
De su naciente compañía
Ya la bella no esta sola
Hoy ya es uña de otra mugre
La observamos en su esplendor
En la agrado del comienzo
Callados yo y mi corazón
Esperamos nuestro momento